Seminario de los jueves

Seminario de los Jueves, dirigido por Tomás Abraham
Año 2005: Siglo XVII
 
 
 
UN TEXTO INTERCULTURAL INDOHISPÁNICO
 
 
Rosa María Brenca Rússovich
 
 
El Primer Nueva Corónica i Buen Gobierno, compuesto por Don Phelipe Guaman Poma de Aiala, señor y príncipe, constituye una manifestación textual e icónica del complejo proceso cultural desarrollado en la América  andina durante la Conquista.

Fue escrita durante los últimos años del siglo XVI y los primeros del XVII, treinta en total. Se trata de un larguísimo informe dirigido a “Su Majestad Felipe el tercero, soberano de España y de todo el mundo”, para ponerlo al tanto del genocidio que se estaba perpetrando en las tierras americanas de Su Majestad con el consiguiente perjuicio para España, que –advierte el cronista- sin América y los indios, no es nada: “Sin los indios, Vuestra Majestad no vale cosa, porque se acuerde, Castilla es Castilla por los indios”. Éste es un aspecto en el cual insiste, porque ya ha visto que el principal interés de los españoles es el económico. En las últimas páginas del libro, por ejemplo, dice: “en esa ora sale el autor por no uer más tantos tormentos de los pobres, questaua ya muy harto de uella en el mundo. Pero fue forsoso de sauella por auerse muerto ochenta ánimas, hazienda de su Magestad, a quien le duele como cosa suya y propia que le costó su trauajo y propietario, rrey”(foja 1114).

Guamán Poma es un indio “ladino” - así se llamaba a los que hablaban español y por lo tanto habían adquirido cierto conocimiento de la cultura española- lo cual le daba una posición social de cierto reconocimiento, y él se atribuye la condición de “príncipe”. Sus lecturas eran especialmente libros de doctrina religiosa, y en muchas partes de su escrito imita ese estilo, aunque no se refiere a los sentimientos o convicciones religiosas sino a las conductas, tanto de los indios como de los españoles, y a éstos los acusa severamente.

 Pero lo más notable de la obra es que está profusamente ilustrada con dibujos del mismo autor. En las mil ciento noventa páginas que la constituyen, hay unos 400 dibujos que van apareciendo paralelamente al texto general, y tanto en las imágenes como en el texto, se manifiesta una estrecha vinculación entre la cultura andina y la europea.

Ambos discursos, el verbal y el visual, son autónomos, pero complementarios.

La Coronica está compuesta en tres partes: I- Historia de la humanidad y de los incas, II- Conquista y III- Buen gobierno y justicia, precedidas por un prefacio donde expresa la utilidad de la obra para la evangelización. También hay una oración a la Santísima Trinidad por que le dé su gracia para escribir y notar buenos ejemplos, una carta al Papa, la carta del padre del autor al Rey, la carta del autor al Rey y un prólogo al lector cristiano.

La primera parte de la Corónica es histórica, yestá compuestade acuerdo con los modelos europeos a los que tuvo acceso el autor, aunque los objetivos de unos y otra eran radicalmente distintos. En esta época, los españoles se interesaban en la historia prehispánica de los indios porque, por una parte, necesitaban conocer su estructura social para poder administrar un mundo realmente nuevo para ellos, y. por otra parte, querían justificar la conquista y su misión evangelizadora. Su argumento fundamental era que, como todos somos creados por Dios, somos todos iguales y tenemos los mismos derechos a las tierras, a ocuparlas y explotarlas.Los indios no tienen ningún derecho a la exclusividad.  Además, los reyes incas eran tiránicos y los españoles debían liberar a los indios de esa tiranía, incluso contra su voluntad, y en ese caso era lícito emplear la fuerza. Lo mismo con respecto a la evangelización para salvar sus almas. 

Guaman Poma, en cambio, se proponía denunciar el genocidio y proponer una buena forma de gobierno, inspirada en la administración incaica.

Por supuesto, él conocía los trabajos de los españoles, y por eso el título de Primer Nueva Corónica  los descalifica en tanto crónicas, así como lo de Buen Gobierno implica que el de los españoles no lo es. El buen gobierno que él propone está basado en el incaico, al que considera un modelo apropiado,

Pero no sólo los objetivos y los juicios son distintos, sino también la concepción del tiempo en cada una de ambas culturas. Guamán Poma es fiel al concepto andino del tiempo cíclico, pero calcula los años de acuerdo con la cronología occidental.

La Corónica comienza con la historia del hombre desde Adán hasta los días del autor. Al principio, sigue el relato bíblico, el Génesis, y combina la concepción dinámica, cronológica, propia de la cultura occidental, con la concepción mítica estática, atemporal, de la cultura andina: superpone la manera occidental de calcular el tiempo a la tradición andina, que piensa en arquetipos atemporales. Divide la historia en ciclos, y presenta dos conjuntos de 5 edades cada uno. El primero corresponde a toda la humanidad, y el segundo al mundo indígena exclusivamente (éste, como es obvio, está incluido en el primero). Los dos comprenden la misma cantidad de años (6612), aunque el segundo tiene uno más (6613), que corresponde al año en que Guamán Poma está terminando de escribir la Corónica, el 1613, es decir, que ha sumado estos años de la era cristiana a los 5000 tradicionales de los indios prehispánicos.[1]

La Primera Edad, que él llama “El primer mundo, Adán, Eva”, comprende desde la creación hasta el diluvio; la Segunda Edad del Mundo comienza con Noé y sus hijos, que se multiplican por orden divina, y uno de estos descendientes va a parar al Perú. La Tercera Edad del Mundo comienza con Abraham, la Cuarta con el Rey David, y la Quinta con el nacimiento de “Nuestro Señor y Salvador Jesucristo”, en Belén, “adonde fue adorado de los tres rreys de tres naciones que Dios puso en el mundo, los tres rreys magos Melchor yndio, Baltasar español, Gaspar negro, según fue adorado por los tres rreys del mundo, cigún la Escritura y la esperencia muestra”. (foja 91] . Luego da una lista de los reyes del Viejo Mundo y de los Papas. Esta lista, que empieza con San Pedro, es la que escribió el papa Dámaso, según nos dice el propio Guaman Poma. También nos dice que “en este tiempo se descubrió las Indias del Pirú”, y establece la relación entre estas tierras y las de los españoles, de acuerdo con su concepción mítica.

 

Vemos que el origen de los indios es posterior al diluvio (descienden de Noé), se sitúa en la Segunda Edad del Viejo Mundo, y, sin embargo, los dos conjuntos de 5 Edades tienen la misma cantidad de años. A pesar de seguir con bastante exactitud la cronología de los años de la Conquista, mantiene subyacente la concepción atemporal de la tradición andina.

 En cuanto a su concepción mítica del espacio, ésta se manifiesta en una especie de plano del Mundo Pontifical (dibujo 15, pág. 34)[2],donde muestra que las Indias están más cerca del sol que España y que cualquier otro lugar en el mundo .     Esto tiene que ver con los dos principios míticos, el “Hanan” (lo alto) y el “Hurin” (lo bajo). El Hanan corresponde a los indios, y el Hurin a los españoles y no deberían juntarse jamás.

La Corónica nos presenta el mundo incaico con su aparato administrativo perfectamente estratificado. El autor concibe un orden social inmutable, eterno: cada uno debe permanecer en el lugar en que nació, porque Dios nos puso allí. La conquista española quebró esta inmutabilidad e introdujo el caos en el mundo indígena. Se produjo un cataclismo cósmico porque se fusionaron los dos principios opuestos, que deben permanecer separados.

 Sin embargo, la primera generación de indios proviene “del multiplico de los dichos españoles que trajo Dios a este rreyno de las Yndias, los que salieron de la arca de Noé, deluuio.“ (Pág. 41)

Guamán Poma llama “españoles” a todos los que no son indios, y a los españoles propiamente dichos los especifica como “españoles de Castilla”. La única diferencia física que registra entre indios y europeos en sus dibujos es la barba de estos últimos y  su pelo ondulado, distinto del lacio de los indios, que, además, son lampiños. Es ilustrativo comparar la representación de Adán (dibujo 6, pág. 17) y la del primer indio (dibujo 18, pág. 40). Adán tiene pelo ondulado, bigote y barba. El indio (descendiente de Adán a través de Noé) tiene también el pelo algo ondulado, y presenta un bigotito y una sombrita de barba en el mentón, características que no se van a repetir en ninguna otra figura que represente un indio.

Vamos a ver cómo se da en la lengua esa superposición de ambas culturas, que se refleja en la influencia del quechua en el español que utiliza Guamal Poma. 

 

 

La lengua de la Corónica

 

La lengua que emplea Guaman Poma resulta de difícil lectura, porque, evidentemente, él pensaba en quechua, del cual era hablante nativo, y esto influye en todos los aspectos de su español escrito.[3]

En primer lugar, la ortografía aparece caótica, ya que escribe una misma palabra de varias maneras diferentes, como rriqueza  y rriquiesa; beuían, ueuían y bebían; y representa un mismo sonido con distintos grafemas, o letras: por ej. el fonema /s/ lo representa con una o con dos s, con z y con c. En quechua no hay oposición entre consonantes sordas y sonoras, como en español, en que tenemos p/b, t/d, k/g, y esto hace que Guaman Poma use grafemas de consonantes sordas para representar consonantes sonoras del español, como en “señor apsoluto”, y a la inversa, como en  dexedores.

El quechua tiene solamente tres fonemas vocálicos /i, a, u/, por tanto, un hablante quechua no percibe las diferencias entre /i/ y /e/ ni entre /o/ y /u/, y así nuestro autor escribe cudicia, Pirú, destrito.

También tiene confusión con la /h/: escribe hermitaño, hordenamos, y ayga.

En cuanto a la gramática, encontramos que no hay concordancia en género y número, tanto en frases nominales como en frases verbales, es decir, entre sustantivo y adjetivo, y entre sujeto y verbo. Ya en el título, chocamos con El Primer Nueva Coronica,  y, en el texto, con expresiones como “los primer rrey Ynga”. “Se acabarán todo su generación”. Esto se explica porque el quechua no distingue géneros, y no es obligatoria la concordancia en número entre sujeto y predicado. También los tiempos verbales suelen aparecer inadecuados.

El objeto directo de un verbo puede expresarse con un circunstancial instrumental: “Y sacrificó a Dios con su hijo”. El uso de los pronombres es impreciso, a veces no se sabe a qué o a quién se refieren..

Las numerosísimas repeticiones del calificativo “el dicho” en ambos géneros y números, también corresponde a su uso en quechua, donde tiene el valor del artículo determinado en español. También llaman la atención las cadenas larguísimas con la conjunción “y”, y se dificulta la lectura por frecuentes anacolutos, es decir, oraciones que no terminan y se ramifican de modo desordenado.

Les leo un párrafo del comienzo del libro que presenta casi todas estas características: “La dicha corónica es muy útil y provechoso y es bueno para emienda de uida para los cristianos y enfieles y para confesarse los dichos yndios y emienda de sus vidas y herronía, ydúlatras y para saber confesarlos a los dichos yndios los dichos saserdotes y para la emienda de los dichos comenderos de yndios y corregidores y padres y curas de las dichas dotrinas y de los dichos mineros y de los dichos caciques prencipales y demás yndios mandoncillos, yndios comunes y de otros españoles y personas.”  (foja 1[prólogo]). [erronía: incredulidad] 

En resumen, en el español de Guamán Poma aparecen una serie de anomalías morfológicas y sintácticas que, en su mayoría, constituyen una traducción literal de expresiones correctas en quechua.

Según Jorge Urioste (1992): “El estilo de la Nueva Coronica no puede considerarse como agramatical, sino que debe interpretarse como un dialecto un tanto criollizado que da testimonio a la cultura de Waman Puma, donde elementos importados y autóctonos se mezclan en una realidad orgánica indivisible.” (Pág. XXXI).

Ese español impregnado de quechua es, en efecto, una manifestación de la conjunción de ambas culturas que aparece en la Corónica. Por cierto que también aparece mucho el quechua, en boca de los indios, y también de los sacerdotes, que tuvieron que aprenderlo para evangelizar. Pero lo aprendieron aun peor que Guaman Poma el español, y él aprovecha para burlarse, reproduciendo la jerga de esos sacerdotes, que mezclan el vocabulario de ambas lenguas y colocan sufijos propios del español, como el del gerundio, por ejemplo, en términos quechuas.

 

La escritura y los dibujos

 

En esta obra, hay tres tipos de texto: el fundamental, que es un completísimo informe histórico y social para informar al Rey, incluye diferentes partes y géneros: cartas, crónica, sermones, descripciones, diálogos, canciones, consejos de buen gobierno, etc. Éste tiene un desarrollo paralelo a los dibujos, que constituyen una magnífica ilustración de lo que se dice en el detallado discurso lingüístico, al que nos referiremos en adelante como “texto paralelo”.  Y los otros dos tipos de texto aparecen invadiendo los dibujos: en un caso, las palabras constituyen etiquetas para identificar los distintos personajes, que pueden ser individuos históricos (Pizarro, Atahualpa) o tipos que representan estamentos, oficios, cargos (administrador, maestro, corregidor, sacerdote, pintor).   El otro tipo de  texto se utiliza en los dibujos para agregar información, a veces mediante la inclusión de diálogos, a la manera de las historietas, o como sermones, rezos, canciones o comentarios del autor. Algunos diálogos son bilingües, en quechua y español, y otros son monolingües, en cualquiera de los dos idiomas. El título de cada dibujo aparece en la parte superior, como cerrando el recuadro lineal que rodea ambos lados y la parte inferior.

Esta invasión de las imágenes por las palabras es muy frecuente en el arte medieval europeo , por ejemplo, en los Evangelios, y otras obras religiosas . Guaman Poma utiliza un recurso que aprendió en libros españoles, pero lo hace a su manera. (Y no solo españoles, porque parece que conoció el libro Sobre la pintura del italiano León Bautista Alberti).

Recurre a las imágenes porque estaba muy convencido, por la Contrarreforma, de la importancia que tenían las representaciones en la tarea de la evangelización, y se justifica ante el Rey diciéndole, en su carta-prefacio, que el libro ha sido “escrito e debojado de mi mano y engenio para que la uaridad de ellas y de las pinturas y la enbinción y dibuxo a que vuestra Magestad es enclinado haga fázil aquel peso y molestia de una letura falta de enbinción y de aquel ornamento y polido ystilo que en los grandes ingeniosos se hallan. (f. 10).  Y enun capítulo del Buen Gobierno, cuando se refiere a la Iglesia, menciona la función de las imágenes en la religión, y aconseja: “Que los cristianos se concierten para la hechura y semesanja de Dios. Todo el mundo acuda a ello por ser seruicio de Dios y de su Magestad y bien de las ánimas y salud del cuerpo. Pues que uiendo las santas hechuras, nos acordamos del seruicio de Dios” (f. 674)

El código lingüístico (español), con todas sus peculiaridades y diversas maneras de relacionarse con el icónico en esta obra tan particular, representa la cultura cristiana. Al comienzo de la carta al Rey, en que le presenta la obra, dice que se basa en “unas historias cin escriptura ninguna, no más de por los quipos y memorias y rrelaciones de los yndios antiguos...” donde contrapone su escritura  a la tradición oral quechua y los registros de los quipus[4].

El valor que tienen para Guaman Poma ambas herramientas, la escritura (representada a veces por el libro y otras por la acción misma) y el quipu, queda en evidencia tanto en dibujos como en ciertas partes del texto.

En las primeras páginas de la obra (dibujo 4, pág. 13), el Padre Martín de Ayala, hermanastro de Guaman Poma, sacerdote muy respetado y amado por él, catequiza y alfabetiza a la familia con el libro en su mano: el autor y sus padres están arrodillados, sosteniendo en sus manos el rosario, que es otro índice de civilización cristiana. Sobre la cabeza de cada uno, está escrita su identificación. En el texto paralelo, menciona que gracias a las enseñanzas de este sacerdote, él pudo llegar a escribir la Corónica.

 En el  dibujo de la página 29 (nº 12), San Jerónimo le pide al Papa Dámaso (de quien es secretario) que escriba la lista de los pontífices, lista que es una de las fuentes de Guaman Poma para la Coronica. Se ven los textos que identifican las personas y el lugar, y también agregan información, pues se menciona el ruego del cardenal. Esta información la completa en el texto paralelo, donde nos dice que Dámaso escribió la historia de los pontífices “a ruego de San Jerónimo” y que él la ha seguido en su obra.

En varios dibujos se ve al personaje en el preciso acto de escribir, como en el de la pág.718.  El título dice: “Principales./ A de ser desaminado el buen principal de letra y lengua de español que sepa hazer una petición, enterrogatorio y pleyto y que no sea borracho ni coquero ni jugador ni mentiroso en este reyno”  El texto escrito en el papel dice: “Del terzio de San Juan pagó 80 pesos Pedro N”, lo cual debe ser un pleito en beneficio de un miembro de la comunidad. El texto paralelo, externo al dibujo, es más explícito: “Caciques principales sean desaminados la lengua de Castilla y general de quichiua y sea prouado y criado cin chicha y no aproeue uino en su uida ni juegue ningún juego. Y para ello a de criarse cristiano ladino y, ci pudiere, sepa latín y leer, escriuir, contar y sepa ordenar peticiones y enterrogatorios para defensa de sus personas y de sus yndios y supgetos, bazallos, pobres de Jesucristo”. (Pág. 719),

En el dibujo de la pág. 759,  un escribano indígena está escribiendo un documento, que puede leerse: “En el nombre de la Santísima Trinidad hago el testamento de don Pedro. El rosario aparece junto al tintero. El documento está en elaboración, el texto ya escrito es legible y se ve el espacio en blanco que ha de ser llenado en el momento siguiente. Son ilustraciones dinámicas del uso de la escritura.

En cambio, cuando Guaman Poma ilustra un quipu ( pág. 332)lo hace, por lo general, con una figura estática. En el quipu no hay un solo nudo y todas las cuerdas tienen más o menos la misma longitud. Equivale a una página en blanco. El “contador maior y tezorero/ Tavantin Suio quipoc curaca [autoridad a cargo de los quipus del Tawantin Suyo] Condor Chava  se limita a mostrarlo extendido.

El quipu aparece en 5 dibujos en todo el libro, y solo en uno aparece cumpliendo su función comunicativa (pág. 309).Este dibujo se titula Depócito del Inga  y presenta al administrador mostrándole el quipu al Inca, e informándole, seguramente, de la cantidad de granos y otras especies de alimentos que estaban guardados en los depósitos que se ven delante y detrás de los personajes. 

El libro, en cambio, o la página en blanco en la cual se está escribiendo un texto, casi siempre tienen posición clave en la escena.

Ya vimos el libro abierto con el que el hermanastro de Guaman Poma alfabetiza a la familia. En uno de los capítulos sobre la Conquista, se ilustra la circunstancia en que la actitud de Atahualpa hacia el libro decide su destino (pág. 356).El título del dibujo ubica la situación: “Conquista / Atahualpa Inga está en la ciudad de Caxamarca en su trono, vsno [trono del Inca]. Hay dos figuras de perfil, a la izquierda, cuyos nombres figuran en sus viseras: “Almagro” y “Pizarro”. El intérprete tiene el nombre escrito en el brazo: “Felipe, indio lengua”. Y el monje con el libro abierto en la mano es “Fray Visente”. Al pie del dibujo, se lee: “Ciudad de Caxamarca se acienta Atahualpa Ynga en su trono . Es la presentación del famoso episodio que Guaman Poma relata con todo detalle en el texto paralelo:  el fraile le dice a Atahualpa que adore la cruz y crea en el Evangelio y que abandone toda otra creencia. El Inca responde que no tiene que adorar a nadie sino al sol y le pregunta quién le había dicho todo eso. El fraile le responde que “el libro” , y Atahualpa se lo pide para que se lo diga a él. Toma el libro en sus manos y, como no oye nada, dice que a él no le habla, y lo arroja al suelo. Se arma una batahola terrible, mueren muchos indios y Atahualpa es apresado y posteriormente asesinado. El rechazo del libro por parte de Atahualpa tiene consecuencias desastrosas para los incas.

Hay 19 ilustraciones en que la escritura (el libro o la página escrita) aparece como símbolo de cultura y civilización, así como herramienta para la denuncia del genocidio y la defensa de los derechos de los indios. La propia Coronica es el documento más valioso en este sentido.

¿Y cómo trata ambas herramientas en el texto general, el paralelo a los dibujos?

A lo largo de la obra, Guaman Poma insiste repetidamente en la importancia de que los indios aprendan el español, así como la lectura y escritura, para que sean capaces de escribir peticiones y reclamos, y defender a los indios más débiles y pobres de la crueldad y codicia de los españoles. De ahí, la necesidad de que existan escuelas en todas partes. En uno de los capítulos de la parte dedicada a Buen Gobierno y Justicia dice: “Que en este rreyno en los pueblos chicos y grandes ayga escuela y sepan leer, escribir, cantar canto de órgano los dichos niños y niñas todos. Porque ací conbiene para el seruicio de Dios y de su Majestad y buena pulicía y cristiandad”  (p.635)Enla pág. 634,muestra una clase de canto y escritura. Junto al sombrero del maestro, está su nombre “Francisco de Palacios de Luna Guanco”.  A la izquierda, se ve una partitura. Uno de los alumnos sentados escribe “Sepan cuanto” y al pie dice “dotrina”. El maestro tiene, en su mano izquierda, un libro, símbolo de cultura cristiana, y en su mano derecha un látigo, con el cual azota a un alumno, lo cual no es contradictorio, porque Guaman Poma considera el castigo físico como el mejor método educativo.

Denuncia a los sacerdotes que quieren impedir la alfabetización de los indios: “y anci los dhos pe deste rreyno no concienten q. ayga escuela en este rreyno cino antes se huelga q. sean bozales ydulatras por roballe y quitalle a los pobres” ( pág. 590) . [bozal: ignorante, que no conoce otra lengua más que la propia nativa].

Si bien muchos españoles querían que los indios aprendieran la lengua, sólo era para que conocieran las leyes y las hicieran cumplir, con una intención totalmente opuesta a la de Guaman Poma.

 ¿Y cómo se refiere al quipu? Las poquísimas menciones aparecen mayoritariamente referidas a las cuentas y al orden contable, a pesar de que los quipus tenían también otros usos. Por ej.,  refiriéndose al sacramento de la confesión, dice que el indio debe “hacer quipo de sus pecados”, es decir, debe hacer un registro para después exponérselos al cura.

 

Los dibujos y la denuncia

 

En cuanto al carácter de los dibujos, éstos son totalmente europeos, porque los incaicos eran simbólicos, dibujos geométricos o figuras estereotipadas. Guaman Poma ilustra con mucho realismo la vida ordenada de los incas prehispánicos y también los sufrimientos que padecen los nativos en la colonia. En el dibujo de la pág. 482, un diálogo bilingüe entre un juez y un pobre indio es revelador.El título dice “Jues/ Juezes de Comiciones”. El juez dice, en español :”daca la manta, perro yndio! Y el indio responde, en quechua: “¡no me la quites, señor!”

Guaman Poma es implacable para denunciar la crueldad y la inmoralidad de los españoles con toda crudeza, quiere que el Rey vea claramente toda la atrocidad de lo que está ocurriendo en sus tierras.  El título del dibujo de la pág. 611, dice: “Padres / Fraile dominico mui colérico y soberbioso que ajunta solteras y biudas, deziendo que están amancebadas. Ajunta en su casa y haze hilar, texer ropa de cunbe [tejido fino], auasca [corriente] en todo el rreyno en las dotrinas”.

 Hay dibujos  espantosos como el de lapág, 545, que incluye el siguiente texto:  “Padres / Mala confición qu haze los padres y curas de las dotrinas. Aporrea a las yndias preñadas y a las biejas y a los yndios”. El cura sonríe y le patea el vientre a una india embarazada que le confiesa sus pecados llorando. Y en la pág. 467, un corregidor le muestra al teniente los genitales de una india dormida. El título dice: “Corregimiento / El corregidor, i padre, teniente anda rrondando y mirando la güergüenza de las mugeres”.

En la pág. 574, un arriero lleva seis niños en su mula, hijos de sacerdotes. En el texto general aclara que eran dos mulas que llevaban una docena de “mesticillos y mesticillas” y que llegó el castigo de Dios, porque antes de llegar, una de las mulas se despeñó con los niños. Luego dice también algo que repite muchas veces: que los sacerdotes se multiplican más que los indios, y que éstos se van acabando.

            Ningún lector, y especialmente el Rey, puede quedar indiferente frente a esta denuncia feroz. Los dibujos de denuncia reproducen escenas dinámicas, donde, por lo general, un español está golpeando con un palo y pateando a un o una indígena. Los retratos de personajes de la conquista o de funcionarios de la época prehispánica o colonial, en cambio, son, por lo general, estáticos. Lo mismo las representaciones iconográficas del cristianismo. El dibujo que sigue a la portada (Pág.3) es el único que no tiene texto dentro del marco, el cual está cerrado por arriba, debajo del título de la obra (“Corónica”) que así queda separado. Representa a la Santísima Trinidad y a la Virgen María. Hay otro dibujo de la Trinidad (pág. 768), que presenta una pequeña diferencia: las patas de la paloma que representa al Espíritu Santo, en el primer dibujo no son patas de paloma sino garras de halcón, semejantes a las del halcón andino de la portada (pág. 1), con lo cual introduce un rasgo andino en la iconografía cristiana. El halcón (guamán, en quechua) figura al pie de la portada, junto al puma (poma), en un escudo que está sostenido, a su vez, por un halcón, cuyas patas se ven por debajo.

¿Y qué nos dice la paloma cristiana con garras de halcón?

En síntesis, Guaman Poma acepta la cultura cristiana y europea, aceptación manifestada principalmente en la lengua con la que expresa su apasionada protesta, y en los dibujos que acatan la Contrarreforma católica. Pero ambos sistemas muestran, con la crudeza más iracunda, las conductas degradantes de los religiosos y las autoridades españolas. Frente al sometimiento al Rey español y cristiano,  la lengua y la cultura andinas subyacen vivas y potentes en la obra de Guaman Poma, inflamando los dibujos con la furia de un volcán y descalabrando la lengua del invasor, cual terremoto gestado en las entrañas   mismas de la Conquista.
 
 
 
 
Bibliografía:
 
CHANG-RODRÍGUEZ, Raquel  -  The City Collage, CUNY
1982. “Sobre los cronistas indígenas del Perú y los comienzos de una escritura hispanoamericana”, en Revista Iberoamericana,  Julio-Dic. 1982, Vol. XLVIII, núms. 120-121. Pittsburg: Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.
 
CUMMINS, Tom -  University of Chicago
1997 “Images on Objects: The Object of Imagery in Colonial Native Perú as Seen Through Guaman Poma’s Nueva Corónica i Buen Gobierno”, en Journal of the Steward Anthropological Society, Vol. 25, Nos. 1 and 2, 1997, pp. 237-273.
 
GARCÍA CASTELLÓN -  University of New Orléans   
La crónica mestiza de Poma de Ayala, grito contra la alienación física y espiritual de los andinos.. Versión electrónica: http://www.ensayistas.org//filósofos/peru/guaman/introd.htm
 
GUAMAN POMA DE AYALA, Felipe
1992, El Primer Nueva Corónica y Buen Gobierno,  edición crítica de John V. Murra y Rolena Adorno, Méjico: Siglo XXI Editores, S.A.
 
LÓPEZ-BARALT, Mercedes -  Universidad de Puerto Rico
1979, “Guaman Poma de Ayala y el arte de la memoria en una crónica ilustrada del S. XVII”, en Cuadernos Americanos, vol. III, año XXXVIII, pp. 119-151, Méjico.
1982, “La crónica de Indias como texto cultural: articulación de los códigos icónico y lingüístico en los dibujos de la ‘Nueua Coronica’ de Guaman Poma”, en Revista Iberoamericana,  Julio-Dic. 1982, Vol. XLVIII, núms. 120-121. Pittsburg: Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.
 
OSSIO, Juan M. - Universidad de Oxford
 1970. The idea of history in Guaman Poma de Ayala, tesis de maestría.
Versión electrónica: Biblioteca Real de Copenhague.
 
URIOSTE, Jorge L.
1992 “Estudio analítico del quechua en la Nueva Corónica”, en Guaman
 Poma, El Primer Nueva Corónica y Buen Gobierno, edición crítica, Méjico: Siglo XXI , págs. XX a XXXI.

[1]Ver Ossio, 1970.
[2] Los números de páginas que figuran en las citas y en los dibujos mencionados, corresponden a la edición crítica de la Corónica de Siglo XXI, 1992.
[3] Ver J. Urioste, 1992.
[4] Quipu: instrumento para transmitir mensajes, referidos principalmente a cuentas, según el sistema decimal. También tenía función mnemotécnica para fechas y sucesos históricos.


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