CRONISTA-5-04

1-
Creo que Blumberg manifiesta más de una cosa, como todo síntoma. El dolor de un padre y el vacío que le produce la muerte de su hijo. El miedo de un sector de la comunidad: propietarios y habitantes de barrios residenciales, ante la ola de secuestros, crímenes y robos, y los intereses de ciertos sectores que hacen de la seguridad una vía para reforzar su poder..
 
Existen dos políticas respecto de la seguridad. Una es la que  sostiene que ante la situación social de nuestro país – y de toda América Latina – las zonas marginales crecen, y con ellas la delincuencia. Para neutralizar el peligro y extraer beneficios de esta situación hay un entramado entre los delincuentes, intereses políticos y fuerzas de seguridad que administran un dinero que proviene de las zonas clandestinas del placer: juego, prostitución y drogas. La política ha conseguido así su financiación, la fuerzas de seguridad un dinero millonario que distribuyó jerárquicamente, y permitió, además, que la clase media y alta no pagara impuestos altos necesarios para tener una policía bien paga y comisarías eficientes.
 
Este pacto protegió el gran negocio, lo que redundaba en cuantiosos beneficios, y se aseguraba la tranquilidad de la clase media y alta mediante una política muy dura en lo represivo que muchas veces terminaba en la calle. El gatillo fácil.
 
Esta tranquilidad limpia las calles e impone su orden. Esto es lo que está en tela de juicio hoy en día, y deriva en una reacción de la red mafiosa que produce pánico en la sociedad.
 
El pedido de penas más duras, el de la rebaja de la inimputabilidad de la edad del delincuente, pretende silenciar el problema anteriormente descripto, criminalizar la miseria, y hacer del Estado un socio de las mafias.
 
A esto  se le llama realismo, y se lo usa para acusar de demagógicos y blandos a los despreciados progresistas.
La otra política  pretende un  funcionamiento estatal relatívamente autónomo, con poderes judiciales y de seguridad eficientes, una justicia práctica, es decir trámites rápidos, y fuerzas de seguridad aisladas de las tentaciones clandestinas.
 
2-
Un desafío por derecha y otro por izquierda. El dualdismo está agazapado, y saldrá de la madriguera en no mucho tiempo, antes de dos años. Se le unirán. fracciones de a clase media si ven su orden amenzado, la dirigencia gremial tradicional. Daer-Moyano, por intereses y afinidades ideológicas, idem. Esperan que la ilusión de la “ nueva política” se pinche y que la familia patagónica deje de encantar a la sociedad porteña.
 
Por la izquierda por medio de una presión permanente a través de ciertos  formadores de opinión para que el gobierno se ponga malo con los intereses del capital, que no ceda en nada ante las presiones financieras, y por medio de las organizaciones piqueteras, más las asociaciones gremiales de izquierda, que pedirán cada vez más, y vigilarán de cerca para percibir algùn gesto de traición al mandato nacional y popular.
 
 

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